Probioticos

 
Una razón para la intervención dietética en el autismo es el reducir la cantidad de alimento no digerido, que de otra manera, encuentra su camino hacia el intestino delgado y hacia el intestino grueso. El alimento no digerido en estos sitios promueve la disbiosis – el crecimiento de flora anormal, algunas veces patógena. La disbiosis intestinal conduce a inflamación de la mucosa, incremento en la permeabilidad intestinal, y a la entrada de toxinas y péptidos en el torrente sanguíneo. Siguiendo las opciones biomédicas que el Dr. Baker presentó en la sección previa de este libro, las medicinas de prescripción serán probablemente las que se requieran para matar la flora disbiótica. Poco es lo que queda por hacer, después de esta limpieza inicial, La flora amigable y la disbiótica, la que no es amigable, son ambas terminadas por la mayoría de los antibióticos. El propósito de los suplementos de flora amigable (probióticos) es repoblar al intestino con la flora amigable. Si se implanta y florece, entonces pueden ayudar a mantener a los patógenos dentro de sus límites.
 

 

ACERCA DE LOS PROBIOTICOS

Existen muchos tipos de orgaismos probióticos, especies, subespecies y ?cepas?, que usted encontrará, si estudia los tipos de suplementos de probióticos que se venden en las tiendas naturistas. Está muy por encima del alcance de este libro, el describir las características de todos los organismos probióticos que se venden. En vez de ello, mencionaré algunos y discutiré algunas de las características generales que debe buscar en un tipo de suplemento o marca realmente benéficos. El mensaje de importancia es que los probióticos, por lo general, se requieren en forma contínua, como las enzimas digestivas, y siempre son una buena opción, espués de tratar la disbiosis con antibióticos o hierbas poderosas.

Primero, debe darse cuenta que los organismos probióticos se venden en un estado dormido, con algunos nutrientes de apoyo incluidos. La esperanza es que crecerán y se multiplicarán en el tracto intestinal de los autistas. Pero el implante, el crecimiento y la multiplicación dependen de las condiciones del intestino. Si las funciones biliares o pancreáticas se encuentran empobrecidas y las condiciones de pH del intestino delgado o del grueso son anormales, puede que no se dé el crecimiento o la multiplicación. Si la dieta es equivocada, si existen demasiadas alergias activas de alimentos, si el páncreas no suministra suficiente bicarbonato en el quimo, si la síntesis de bilis se encuentra trastornada, etc. entonces ninguna marca de probióticos puede florecer. Cuando tales problemas intestinales se encuentran presentes, el individuo puede mostrar beneficio, con una toma diaria de 25 a 50 billones o más, de unidades formadoras de colonias vivas (UFC), en tanto que 5 billones o menos, aportaría poco beneficio. Y virtualmente, ninguna colonia de probióticos vivos puede ser cultivada de las muestras de heces de dichos individuos. Esto sucede con mucha frecuencia en los autistas, y el cambio de marcas es sólo eso, un decepcionante cambio de marca. El cuidado de prerrequisito, así como las intervenciones para normalizar los procesos intestinales, descritos por el Dr. Baker, son esenciales para el crecimiento de una flora amigable y benéfica en el intestino.

Asimismo, la flora probiótica tiene una ?vida en estante? – mueren a diario en el frasco, sea refrigerada o no (la refrigeración ayuda en forma considerable, pero no detiene esto). Cuídese de marcas que digan ?no requiere de refrigeración?. Mis experiencias con éstas, han sido muy decepcionantes para los autistas. Estos tipos de productos a menudo excluyen algo de la flora más benéfica, tal como el Lactobacillus rhamnosis. Y puede que tenga una cuenta baja de unidades UFC, cuando se prueben en forma independiente. Así, mantenga el frasco en refrigeración y compre una buena marca (una que requiera refrigeración) para empezar.

Finalmente, los probióticos en el autismo son para el establecimiento y el mantenimiento de una flora intestinal saludable y para la curación intestinal, después de que se han cumplido algunas intervenciones de prerequisito. Estas intervenciones son: cambios en la dieta, si son necesarios; uso de enzimas digestivas; uso de algunos nutrientes básicos que mejoran la regularidad de los intestinos (magnesio, vitamina C); tratamiento para la disbiosis intestinal; y tal vez, intervenciones más extensas por un gastroenterólogo calificado. A menudo, en el autismo, los probióticos por sí mismos no pueden aliviar la disbiosis inicial porque no pueden implantarse y multiplicarse en el intestino enfermo, razón por la cual, se encuentran inicialmente ?deficientes? en el análisis de las heces. La única excepción a este problema es el S. boulardii, el cual mata a otras levaduras, sin tener que implantar o colonizar el tejido de la mucosa intestinal.

¿Si las condiciones intestinales permiten la implantación y el crecimiento, los probióticos pueden aliviar las reactividades a los alimentos que permanezcan y la inflamación intestinal? Sí. Estudios frecuentemente referidos por los clínicos de Finlandia mostraron que un tipo de lactobacilos, administrados regularmente a los bebés con alergias a los alimentos, aliviaron los síntomas de alergia y la inflamación intestinal.

¿Importa acaso que una cepa de probióticos haya sido cultivada en productos lácteos o caseína? Sí, si el objetivo es eliminar los productos lácteos, la caseína y los péptidos de las casomorfinas de la dieta, y detener las respuestas alérgicas a la leche. La intolerancia a la lactosa sola es poco probable que represente en sí un problema, ya que esa intolerancia es típicamente un asunto de cantidad, y sólo una pequeña cantidad de lactosa proviene de los probióticos, crecidos en los productos lácteos. Sin embargo, pequeñas cantidades de proteína (caseína) pueden provocar respuestas alérgicas, y producir suficientes péptidos de casomorfinas, como para que causen problemas en los neurotransmisores en algunos autistas. Los organismos probióticos consumen y procesan los alimentos, para crecer y multiplicarse. Si una cepa dada de probióticos puede ser cultivada en leche, o si fermenta la leche, entonces los productos que los contengan pueden o no quedar libres de lácteos. Esto es debido a que las versiones de productos de esa cepa pueden ser fabricadas, haciéndolas crecer sobre otro tipo de material (no lácteo). Si una cepa o producto no puede ser cultivado en la leche y no puede fermentarla, entonces es probable que quede libre de lácteos en su fabricación. Los Lactobacillus acidophilus pueden o no estar libres de lácteos. El Lactobacillus rhamnosis no necesita crecer en un caldo de producto lácteo, y sin embargo, fermentará la lactosa.

¿Qué es lo que es tan benéfico acerca de los probióticos?; ¿qué es lo que en realidad hacen? De acuerdo con los expertos, ellos pueden hacer lo siguiente:

  • Ellos predigieren las moléculas de alimentos (azúcares y proteínas), que pueden ser difíciles de manejar por nosotros.3 La lactosa, por ejemplo, es convertida en glucosa y galactosa, por los lactobacilos.
  • Sintetizan algunas vitaminas para nosotros; el pantotenato y la biotina son ejemplos importantes de ello.4 Si los lactobacilos actúan sobre la leche, el queso o yogurt (los cuales, algunos autistas deben evitar) pueden formar riboflavina, niacina, piridoxina, folato y B12.
  • Las sustancias antinutricionales, en algunos alimentos, pueden ser reducidas en cantidad por ciertas cepas de probióticos.6 El inhibidor de la tripsina en la soya, el fitato en los granos y algunos oligosacáridos que causan malestar intestinal, son otros ejemplos.
  • Algunos lactobacilos y bifidobacterias pueden forman sustancias similares a los antibióticos, que no les dañan, pero que sí inhiben el crecimiento de varios patógenos del alimento y de la flora disbiótica
  • Existe evidencia considerable de que la flora probiótica reduce la toxicidad intestinal, al reducir la beta-glucuronidasa bacterial. Demasiada beta-glucuronidasa puede liberar sustancias tóxicas, de su forma desintoxicada. Las conexiones entre los probióticos y la inhibición de la carcinogénesis han sido realizadas



USO DE LOS PROBIÓTICOS EN EL AUTISMO

Existen cinco organismos probióticos que creo que son particularmente benéficos para mantener la salud intestinal en el autismo. Otras, especies sin mencionar, también pueden ser benéficas, pero estas cinco, usualmente son requeridas.

 

Saccharomyces boulardii es una levadura que mata otras levaduras, tales como la Candida.12,13 La S. boulardii es una subespecie del tipo de Saccharomyces cerevisiae, la cual ha sido descrita como un sistema asesino de levaduras.14,15,16 Los exámenes gastrointestinales realizados por varios gastroenterólogos experimentados concluyeron que la ocurrencia de un sobrecrecimiento de levadura en autistas no tratados no excede a los de niños control saludables.13,17 Pero, éste es un punto a discusión, si la enzima digestiva disacaridasa trehalasa se encuentra débil – como ha sido demostrado por otras disacaridasas digestivas en los autistas (lactasa, maltasa, sucrasa/isomaltasa/palatinasa). La trehalosa, un azúcar, proviene de las levaduras y los hongos, y necesita ser digerida.18 En tanto que la trehalasa no ha sido clínicamente analizada por biopsia intestinal para los autistas, esto ha sido propuesto a los investigadores clínicos (y por mí). Si esta enzima se encuentra débil, como lo están otras disacaridasas,19,20 entonces una cantidad normal de levadura intestinal producirá niveles anormalmente elevados de trehalosa sin digerir. Una solución es reducir el nivel de levadura intestinal, por debajo de lo que se considera normal (por debajo de los 1000 UFC, por gramo de heces, como se mide en el análisis de heces). Esto puede ser hecho, a través del uso ocasional o periódico de la S. boulardii, como probiótico oral. No recomendamos un uso diario de cantidades superiores al billón. Las cantidades efectivas, como las requeridas, dependen del individuo, así como de los nutrientes impulsores de levadura potencial o de los suplementos utilizados y en qué cantidades. Las sustancias impulsoras de levadura incluyen al ácido alfa lipóico, el DMSA [ácido meso-2,3-dimercato-succínico o Succimer], la cisteína, la cistina, y la N-acetilcisteína, y algunas veces, el glutatión. Algunas veces, la S. boulardii, a 2 billones de UFC, al día es necesaria, algunas veces, se requieren 2 billones, 3 veces por día. Por favor, refiérase a los comentarios del Dr. Baker, para mayor información sobre el uso de la S. boulardii, que proviene de una forma de la levadura del pan; la botella necesita ser refrigerada; y no coloniza bien el intestino humano, efectúa su labor -de verdugo- sobre otras levaduras y después se va. La S. boulardii es destruida por los fungicidas como el Diflucan o el Sporanox, así que no las use junto con fungicidas medicinales.

 

Lactobacillus rhamnosis es muy similar al famoso "Lactobacillus GG", que se vende bajo el nombre "Culturelle™". El L. rhamnosis puro no necesita cotenido alguno de caseína o de productos lácteos. El L. rhamnosis fue la cepa "DDS#1" del Dr. Khem Shahani y del Departamento de Ciencia de Productos Lácteos de la Universidad de Nebraska.21 Durante muchos años, fue considerado como un subtipo del Lactobacillus acidophilus, libre de lácteos, y durante un tiempo después de eso, se le llamó "L. caseii." Dadas unas condiciones intestinales casi normales, el L. rhamnosis se implanta y coloniza con cierta venganza la mucosa de la parte inferior del intestino delgado. (Algunos mencionan que coloniza casi la totalidad del intestino delgado). Esto sería una postura individual, que depende de las condiciones locales, a través del intestino delgado. El L. rhamnosis produce sustancias similares a los antibióticos, que inhiben el crecimiento de alguna flora patógena, así que ayuda a mantener una población de flora benéfica. Crece sobre azúcares, tales como la rhamnosa (lo cual no hace el L.caseii), galactosa, fructosa, lactosa, maltosa y glucosa.22 El Rhamnosis es prominentemente ácido resistente y sobrevive en la acidez normal del estómago por sí mismo. De hecho, al suplir una capa entérica a un suplemento de rhamnosis, se logra mayor utilidad, dependiendo de la función normal pancreática – algo que puede ser muy cuestionable en muchos autistas. El L. rhamnosis debiera ser uno de los primeros probióticos utilizados, después de la terapia con antibióticos. Las cantidades diarias de 10 a 20 billones de UFC pueden ser inicialmente benéficas y pueden ser requeridas, siempre que las condiciones intestinales no puedan ser normalizadas en forma adecuadas. Una vez normalizadas, cantidades menores podrán ser las adecuadas. Mantenga ésta en refrigeración.

 

Lactobacillus acidophilus es el "viejo confiable" en el mundo de los probióticos. Pero si es un objetivo la evitación de los lácteos/caseína, pregunte al fabricante por una declaración que muestre que el producto está libre de lácteos. El L. acidophilus produce acidofilina,23 un antimicrobial de amplio espectro que trabaja en contra de los patógenos que pudieran encontrarse en el alimento. Como el rhamnosis, el acidophilus decrementa o detiene la diarrea, debida a la flora disbiótica. El L. acidophilus puede implantarse en las membranas mucosas de boca, garganta e intestino delgado. En las mujeres, puede crecer y proteger el tracto vaginal. Algunas cepas requieren refrigeración; algunas no. Sin importar lo anterior, al refrigerarlo, preservará su potencia por más tiempo. La mayoría de las cepas son bastante estables al ácido, y como el rhamnosis, sobreviven a las condiciones normales estomacales.

 

Bifidobacter bifidum (también llamado Bifidobacter lactis), se piensa que produce un antibiótico natural, similar a la acidofilina, pero el B. bifidum coloniza el intestino grueso, por debajo de donde crece el acidophilus. Así, el L. acidophilus y el B. bifidum se complementan entre sí, con respecto a la ubicación y a las funciones antimicrobianas. El bifidobacterium anaerobio ha sido encontrado predominante en el colon de bebés saludables, los cuales recibieron leche materna, y en mucho menor cantidad, en los bebés que no la recibieron.24 Las bifidobacterias ayudan a balancear el equilibrio ácido-base en el intestino. Mientras que la acción bacterial y la putrefacción pueden producir amoniaco, el cual es básico (elevado pH), el B. bifidum reduce la putrefacción y produce ácidos orgánicos de cadena corta (acético, láctico), los cuales disminuyen el pH.25,26 Obviamente, debe existir un equilibrio entre éstos y otros procesos, para que el pH del intestino permanezca dentro de límites saludables. El B. bifidum (o lactis) puede crecer en un caldo de producto lácteo, o puede ser libre de lácteo y crecer en un cultivo de azúcares, tales como la dextrosa. Puede requerir refrigeración o no; refiérase a la etiqueta del producto. Pero, de nuevo, el refrigerarlo puede ayudar a la vida en estante, sea que se especifique o no.

 

Streptococcus thermophilus es el quinto organismo probiótico usualmente requerido. Estas bacterias amigables no se implantan y colonizan el tracto gastrointestinal humano, pero ayudan a otras a que lo hagan, y ayudan a la digestión, particularmente de la leche y de los productos lácteos.27,28 No todos los autistas necesitan evitar los lácteos, por razones de alergias o debido a problemas de péptidos de casomorfinas. Pero, cerca del 60% de los autistas tienen cierto ?grado? de intolerancia a la lactosa y el ?grado? resulta ser un asunto de cantidad. Algunos podrían tolerar un vaso de leche al día, más no tres o cuatro. La S. thermophilus forma lactasa, le enzima que digiere la lactosa. La S. thermophilus (y otra bacteria, la Lactobacillus bulgaricus) son utilizadas para hacer yogurt, así que la thermophilus se encuentra en el suministro de alimentos y lo ha estado durante mucho tiempo. Cuando la thermophilus engulle la lactosa, produce ácido láctico, el cual usualmente mejora el ambiente intestinal para el Acidophilus y el Bifidobacter. Un estudio clínico publicado en Tailandia, documentó la prevención de la diarrea en los bebés, gracias al uso del B. bifidum y el S. thermophilus, en forma combinada.28 Esta combinación fue postulada, para prevenir que el rotavirus cause gastroenteritis; y que la leche en fórmula, cause diarrea, debido a la intolerancia a la lactosa.
 

 

RESPUESTAS ADVERSAS A LOS PROBIOTICOS

A pesar de nuestra intención de usar la mayoría de los probióticos para curar y mantener la salud intestinal, estos organismos pueden desplazar a otros de la flora patogénica o (disbióticos). Las toxinas de esa extinción pueden evocar síntomas, y un curso de acción para remediarlo es el uso de carbón activado oral. Esto es especialmente verdadero para la Streptomyces boulardii, el ?arma contratada? para propositivamente exterminar las levaduras y los hongos. Los síntomas de extinción, a partir de su uso, son esperables. Los síntomas como jaqueca, hiperactividad, diarrea temporal, irritablidad y fastidio no son poco frecuentes, pero deberán remitir en una semana o más, si la disbiosis intestinal es el problema.

 

Algunas veces, la "dosis" es demasiado elevada y la extinción puede hacerse en forma más gradual y tolerable, con usar menos cápsulas al día, o fraccionar una cápsula. La mayoría de los probióticos en polvo, o en cápsulas de gelatina, pueden ser esparcidos sobre el alimento, y un tercio, o la mitad de una cápsula, puede ser suficiente para empezar.

 

Otros problemas podrían surgir de la estabilización de los nutrientes y aditivos en una marca particular de probióticos. Si la alergia a la leche es un problema, verifique dos veces los aspectos ?libre de lácteos?, de la marca que está usando. Algunas veces, con sólo cambiar de marca, la situación se corrige.