Éste es un metabolito natural, formado en el ciclo del ácido cítrico al interior de las células, y se disemina casi en todos los tejidos corporales. Equilibra el metabolismo de los aminoácidos, ayuda a la formación de carnitina y glutamina, y lo más importante, ?amarra? al amoniaco. El alfa-ketoglutarato amplía el sistema natural del cuerpo de amortiguación para el amoniaco, y puede ser muy benéfico para aquellos con amoniaco elevado, lo que, en el autismo, es usualmente un signo de disbiosis bacterial. Un pH elevado en heces es consistente con un exceso de amoniaco en el intestino y puede indicar la necesidad de un análisis de amoniaco en sangre. También consistente con el exceso de amoniaco es un elevado ácido hipúrico y con un ácido benzóico bajo en un análisis de ácidos orgánicos en orina, y elevada glutamina en el análisis de aminoácidos en orina o en plasma. El ácido alfa-ketoglutárico es un ácido orgánico de estructura -keto, y los suplementos debieran tenerlo en su forma amortiguada, para que no sea demasiado ácido cuando se le utilice. Las cantidades efectivas varían con los niveles de amoniaco, pero a menudo se encuentran en el rango de los 15 a 60 mg/kg de peso corporal por día, en dosis divididas, con los alimentos. Usualmente, viene en la presentación de cápsulas de gelatina conteniendo 300 mg. Las únicas instancias de problemas que yo conozco han sido por productos con un alfa-ketoglutarato inadecuadamente amortiguados. Los adultos han consumido tanto como 6000 mg/d (20 cápsulas) de alfa-ketoglutarato, adecuadamente formulado con sólo inquietud e hiperactividad como efectos colaterales. Este bioquímico natural también es un antídoto, en caso de exposición a aminas tóxicas y a cianuro.



