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En tanto que la dieta esté siendo ajustada o inmediatamente después, debe probar con las enzimas digestivas. Pero contemos con una comprensión sobre el principio – las enzimas digestivas no son un sustituto para una dieta de exclusión. Lo primero que hay que hacer es determinar si algún tipo de dieta es benéfica, como se describe anteriormente por el Dr. Baker. Si lo es, entonces llévela a cabo. Puede esperar hasta que los aspectos de la dieta estén completamente establecidos y entonces agregue las enzimas, o puede utilizar las enzimas junto con dietas de prueba. Pero sólo haga un cambio a la vez. Usualmente, aconsejo llevar una dieta libre de caseÃna (LC) durante un periodo de prueba de 30 dÃas. Después de dos o tres semanas de la prueba con la LC, agregue las enzimas digestivas. Después, espere un par de semanas, antes de comenzar con una prueba con la dieta libre de gluten (LG) de 45 a 60 dÃas. Después de eso, tal vez una prueba con la dieta de carbohidratos especÃficos (DCE). Eso significa que las enzimas digestivas se encuentran presentes para los periodos de LG y CE, y en sólo una parte del periodo de prueba de la LC. En tanto que las mejoras, son a menudo rápidas con la dieta LC, pueden ser bastante lentas con la dieta LG. Para niños mayores y adolescentes, la prueba LG tendrá que ser considerablemente más larga, 3 a 6 meses, antes de que las mejoras sean obvias.
¿Los efectos de las pruebas con dietas LG y DCE se verán oscurecidos por las enzimas? Tal vez, en un grado moderado, sÃ. En tanto que las enzimas usualmente no apagan inmediatamente la pronta respuesta inmunológica a los alimentos que son alergénicos para un individuo, sà tienden a reducir el retraso de las respuestas posiblemente mediadas por IgG. Para los autistas, dos propósitos principales de las enzimas suplementadas son: (1) descomponer o digerir péptidos, que podrÃan ser absorbidos para interrumpir la percepción celular y los procesos de respuesta, y (2) reducir o apagar el suministro inadecuado de alimentos hacia la parte inferior del intestino delgado e intestino grueso – suministro de alimento para la flora disbiótica. Éste último propósito incluye la digestión de azúcares disacáridos de los alimentos. Pero las enzimas suplementarias no pueden ser consideradas como un 100% efectivas para encontrar y digerir todas las moléculas de péptidos y disacáridos. Aún con el uso de enzimas digestivas, usualmente podrá ver los efectos del gluten en la dieta, si existen efectos adversos para el individuo. Algunas veces, un alimento de prueba, al que deliberadamente se le agregue gluten, al final de un largo periodo de evitación, puede dar la respuesta. También, es probable que vea algunos efectos secundarios temporales de las enzimas, como se explicó arriba.
Existen algunas razones adicionales o beneficios de las enzimas, además de los dos principales mencionados arriba. Uno es que su uso compensará, en un grado significativo, los errores en la dieta. No importando qué tan cuidadoso sea, los errores se cometerán. Además, las etiquetas de los alimentos no siempre proporcionan una información completa de sus contenidos. ¿SabÃa usted que la caseÃna puede encontrarse en el salmón o el atún enlatados? ¿Y que el gluten es añadido a todo tipo de alimentos procesados? Tenga cuidado cuando lea ?proteÃna vegetal texturizada?; contiene gluten.
Otra razón es el cambio en la dieta en sà mismo- si existe. Cuando se excluye una clase de alimento, otra clase o clases usualmente se incrementan. Al excluir los lácteos y los granos, por ejemplo, normalmente cambia la dieta hacia un incremento de carne y pollo. Esto logra una mayor demanda de enzimas digestivas de proteÃnas y puede provocar una mala digestión de proteÃnas en algunos individuos. Si eso ocurre, entonces uno de los propósitos principales de llevar una dieta se ve derrotado, y un suministro inadecuado de alimentos volverá a crearse para la flora disbiótica. Sin importar el uso de las enzimas, siempre trate de mantener un equilibrio razonable entre las proteÃnas totales, los carbohidratos totales y las grasas totales.
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Resumen hasta aquÃ: ¿Por qué suplementar enzimas digestivas?
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- Para reducir/eliminar exorfinas y otros péptidos de la dieta que pudieran interferir con los procesos celulares.
- Para reducir/eliminar material alimenticio inadecuado, especialmente azúcares complejos y carbohidratos, que permiten a la flora intestinal disbiótica a que prospere.
- Para compensar los errores en la dieta.
- Para compensar una dieta que cambia de grupos de alimentos a cantidades más elevadas de las que el individuo está acostumbrado a comer.
ACERCA DE LAS ENZIMAS DIGESTIVAS
Las enzimas digestivas, las que son naturales en nuestro tracto gastrointestinal, y las suplementarias, que vienen en cápsulas, son proteÃnas que tienen la habilidad catalÃtica de desensamblar grandes moléculas de alimentos. Los suplementos de enzimas digestivas, provienen de fuentes animales o de las plantas (legalmente clasificadas como ?alimentos?) y pueden ayudarnos a digerir éstos, cuando son tomadas junto con cada comida. Los diferentes tipos de enzimas digestivas incluyen: proteasas, para descomponer proteÃnas en péptidos y peptidasas, para romper los péptidos en aminoácidos de forma libre o péptidos de cadena corta. Los péptidos de cadena corta son dipéptidos (unión de dos aminoácidos) y tal vez, algunos tripéptidos (unión de tres aminoácidos). Las lipasas dividen las moléculas de grasa de la dieta en pedazos más pequeños (glicerol y ácidos grasos). Las amilasas descomponen el almidón en carbohidratos simples, como los disacáridos o los azúcares monosacáridos. Algunas veces, existen enzimas adicionales para descomponer la estructura celular de las plantas – las celulasas, hemicelulasas y xilanasas. Las disacaridasas descomponen los azúcares complejos en azúcares simples. Como se mencionó previamente, a menudo necesitamos la ayuda de la disacaridasa en el autismo: lactasa (para procesar el azúcar de la leche en glucosa y galactosa), y maltasa e isomaltasa para procesar azúcares complejos en azúcares simples, como la glucosa o la fructosa. Cuando se requieren suplementos nutricionales, los suplementos de enzimas digestivas también son requeridos, ya que mejoran la habilidad del cuerpo para extraer los nutrientes necesarios de los alimentos.
Una enzima peptidasa natural, de particular interés en el autismo es la dipeptidilpeptidasa IV (DPP4).1 la tarea de la DPP4 es decomponer los péptidos que tienen el aminoácido prolina, en ciertas posiciones en la molécula del péptido. Dichos péptidos, "exorfinas", ejercen una acción similar a la morfina en las células neuronales. La beta-casomorfina 7, de la caseÃna, es tal tipo de péptido:
Asà como lo es la gliadorfina (gliadinomorfina), de la gliadina del gluten:
La DPP4 se adhiere a los péptidos como éstos, en la segunda ligadura (una ligadura del aminoácido prolina) desde la Terminal N (la Terminal izquierda como escrito y en donde se entiende que se une el H2N). AsÃ, la DPP4 actuando sucesivamente sobre la beta-casomorfina 7, causa:
En el tracto digestivo humano, sólo la DPP4 puede hacer esto. Pero la DPP4, como muchas enzimas, está sujeta a la inactivación o envenenamiento por sustancias externas. Durante los años 1980 y 1990, Reichelt, Cade y otros, encontraron exorfinas no digeridas en la orina de los autistas. Estos hallazgos son consistentes con el deterioro y la deficiencia de la actividad de la DPP4. En 1982, Püschel et al., examinaron la DPP4 de la placenta humana y encontraron que es inactivada por el mercurio (cloruro de mercurio), los organofosfatos (pesticidas en aerosol), los cloruros de zinc y cadmio, y el acetato de plomo.
AquÃ, hemos llegado a una quinta razón para suplementar enzimas digestivas – para compensar ciertas exposiciones o contaminaciones tóxicas. Dichas exposiciones pueden ser una causa subyacente de muchos de los problemas gastrointestinales relacionados, encontrados en los autistas. Durante la terapia de desintoxicación, los tóxicos circulantes pueden incrementar la necesidad de suplementos de enzimas.
La peptiduria presentada por los autistas es consistente con la deficiencia en la actividad digestiva de la DPP4. Existen también conexiones con el autismo, explicadas en otra parte en este libro, entre la proteÃna DPP4 como una enzima digestiva y la proteÃna de ligadura de la adenosina desaminasa y el factor de diferenciación de grupos CD26, el cual es un sitio de unión y de señalización de los linfocitos. Todas éstas son la misma proteÃna. La DPP4 análoga, proveniente de origen vegetal, cuando se toma por vÃa oral, tiene actividad digestiva en el estómago y en el intestino delgado, pero su forma molecular es demasiado grande para ser absorbida. Más aún, la proteÃna de ligadura de la adenosina desaminasa y la CD26 son la forma humana de las proteÃnas de la membrana celular que crecen fuera de las células y protruyen a través de la membrana lÃpida. La enzima suplementaria DPP4, es una proteÃna de origen vegetal; su secuencia de aminoácidos es diferente a la DPP4 humana. La DPP4 no puede sustituir a la CD26 internamente, y es probable, que sea ella misma, la que sea digerida en el intestino delgado.
Tirosina-prolina-fenilalanina-prolina-glicina-prolina-isoleucina
Tirosina-prolina-glutamina-prolina-glutamina-prolina-fenilalanina
Tir-Pro / Fe-Pro-Gli-Pro-Ile
Tir-Pro / Fe-Pro / Gli-Pro-Ile
Tir-Pro / Fe-Pro / Gli-Pro / Ile
Tir-Pro / Fe-Pro / Gli-Pro-Ile
Tir-Pro / Fe-Pro / Gli-Pro / Ile
AquÃ, hemos llegado a una quinta razón para suplementar enzimas digestivas – para compensar ciertas exposiciones o contaminaciones tóxicas. Dichas exposiciones pueden ser una causa subyacente de muchos de los problemas gastrointestinales relacionados, encontrados en los autistas. Durante la terapia de desintoxicación, los tóxicos circulantes pueden incrementar la necesidad de suplementos de enzimas.
La peptiduria presentada por los autistas es consistente con la deficiencia en la actividad digestiva de la DPP4. Existen también conexiones con el autismo, explicadas en otra parte en este libro, entre la proteÃna DPP4 como una enzima digestiva y la proteÃna de ligadura de la adenosina desaminasa y el factor de diferenciación de grupos CD26, el cual es un sitio de unión y de señalización de los linfocitos. Todas éstas son la misma proteÃna. La DPP4 análoga, proveniente de origen vegetal, cuando se toma por vÃa oral, tiene actividad digestiva en el estómago y en el intestino delgado, pero su forma molecular es demasiado grande para ser absorbida. Más aún, la proteÃna de ligadura de la adenosina desaminasa y la CD26 son la forma humana de las proteÃnas de la membrana celular que crecen fuera de las células y protruyen a través de la membrana lÃpida. La enzima suplementaria DPP4, es una proteÃna de origen vegetal; su secuencia de aminoácidos es diferente a la DPP4 humana. La DPP4 no puede sustituir a la CD26 internamente, y es probable, que sea ella misma, la que sea digerida en el intestino delgado.
Encontrará en la literatura que puede haber una respuesta inmune a la CD26 en el autismo. Esto está relacionado con el hecho de que ciertas moléculas exógenas (del exterior del cuerpo) o sustancias, se unen a la CD26 humana. Algunos péptidos de caseÃna (casomorfinas) hacen esto; tienen que hacerlo para que la DPP4 intestinal pueda digerirlos. Pero el mercurio, en la forma del timerosal, también se une a la DPP4/CD26 (en todas partes), como lo hace la toxina de los estreptococos, la estreptokinasa. Esto no significa que la DPP4 análoga, de origen vegetal, causa la respuesta inmune o su desregulación. Eso es lo que sucede con la CD26 humana natural en el cuerpo de los autistas. La DPP4 análoga suplementaria, supuestamente debe digerir las exorfinas. Si estos péptidos no son digeridos y entran al torrente sanguÃneo, entonces ellos pueden unirse a la proteÃna de ligadura de la adenosina-CD26 celular y provocar problemas.
Ahora, hablemos de la digestión de los carbohidratos, la cual ha sido encontrada con errores en los autistas por Horvath y otros, y por Kushak y Buie.8,9,10 La lactasa, que digiere el azúcar de la leche, la lactosa, es una enzima disacaridasa que a menudo se encuentra débil en los autistas. La lactosa, un azúcar disacárido, es glucosa unida a galactosa. La lactasa, en el intestino delgado, separa la lactosa en glucosa y galactosa. La lactasa es más activa en un pH de 5.4 a 6.0 (ligeramente ácido), y el páncreas debe añadir el bicarbonato adecuado a la materia alimenticia que es mucho más ácida, viniendo del estómago, para que la lactasa trabaje. Por la razón que sea, no obstante, la deficiencia de lactasa está presente en, por lo menos, el 60% de los autistas estudiados.9,10 En esta forma, la lactasa también debe incluirse en las fórmulas de enzimas digestivas para su uso en el autismo.
También se sabe que hay otros tres azúcares disacáridos que no son bien digeridos por los autistas:
Maltosa: glucosa + glucosa con una unión 1? 4 glucosÃdica
Isomaltosa: glucosa + glucosa con una unión 1? 6 glucosÃdica
Palatinosa: glucosa + fructosa con una unión 1? 6 glucosÃdica
La diferencia entre maltosa e isomaltosa está caracterizada por la forma en cómo los dos azúcares están unidos; requieren dos enzimas digestivas diferentes, maltasa e isomaltasa, una para cada uno. La palatinosa utiliza la enzima isomaltasa para su digestión. Debido a que muchos autistas tienen deficiencias de isomaltasa/palatinasa también, se requiere que éstas sean proporcionadas también como enzimas digestivas suplementarias.
Una palabra de precaución es muy relevante acerca de los nombres de las enzimas. La mayorÃa de las enzimas digestivas comerciales, y las naturales también, tienen múltiples nombres comunes. Eso es porque estas enzimas tienen variadas actividades, tanto primarias como secundarias.
Por ejemplo, en los humanos, el sistema de enzimas que incluye la digestión de lactosa, es el ?complejo beta-galactosidasa". La enzima lactasa en sà cuenta con otros sinónimos: beta-D-galactosida galactohidrolasa, ó beta-1,3-galactosidasa, o lactasa. Su número en la Comisión Enzimática [EC, por sus siglas en inglés] es inequÃvoco; es E.C.3.2.1.23. La enzima que actúa sobre la maltosa es E.C.3.2.1.20, el ?complejo glucoamilasa?. También se le llama: alpha-glucosidasa, o alfa-D-glucosidasa, glucohidrolada, o glucoinvertasa o maltasa. Y la enzima que maneja la isomaltosa y la palatinosa es la E.C.3.2.1.10, el ?complejo sucrasa-isomaltasa?. También llamado oligo-1,6-glucosidasa o dextrin 6-alfa-D-glucanohidrolasa, o palatinasa o dextrinasa lÃmite. Los problemas pueden surgir cuando otras enzimas (no especÃficamente estas E.C.) tienen nombres similares. Tales enzimas, a menudo tienen otras actividades indeseables, y no debieran ser utilizadas como sustitutos de las reales. Un ejemplo de ello serÃa la dextrinasa lÃmite, la cual, de hecho es la E.C.3.2.1.41. En tanto que esa enzima digiere a la maltosa, también puede producir maltosa del almidón y tiene una actividad isomaltasa insignificante. La lección aquà es usar las enzimas digestivas de una fuente confiable. No dude en hacer preguntas sobre el fabricante/proveedor, y espere respuestas directas y sensibles.
Finalmente, unas palabras acerca de la lipasa, la enzima digestiva que descompone las grasas complejas de la dieta, en dos tipos de moléculas que pueden ser más fácilmente absorbidas – ácidos grasos y glicerol. Durante años, vimos grasas elevadas en las heces de los autistas, cuando se practicaban estudios coprológicos. En la conferencia DAN!, en Atlanta, en mayo del 2001, el Dr. Jeff Bradstreet (de Melbourne, FL) habló acerca de esto. Más del 50% de sus pacientes autistas mostraban algún grado de grasa excesiva en las heces, según el Great Smokies Diagnostic Lab, en la prueba CDSA [Comprehensive Digestive Stool Análisis - Análisis Completo de las Heces Digestivas] (otros laboratorios ahora ofrecen esto también; vea la sección de Pruebas de Laboratorio). Cuando este problema se complica lo suficiente (esteatorrea), pueden ocurrir deficiencias de ácidos grasos, vitamina D y calcio. El remedio temporal, a veces a largo plazo, es proporcionar lipasa en forma oral con los alimentos.
Ahora, hablemos de la digestión de los carbohidratos, la cual ha sido encontrada con errores en los autistas por Horvath y otros, y por Kushak y Buie.8,9,10 La lactasa, que digiere el azúcar de la leche, la lactosa, es una enzima disacaridasa que a menudo se encuentra débil en los autistas. La lactosa, un azúcar disacárido, es glucosa unida a galactosa. La lactasa, en el intestino delgado, separa la lactosa en glucosa y galactosa. La lactasa es más activa en un pH de 5.4 a 6.0 (ligeramente ácido), y el páncreas debe añadir el bicarbonato adecuado a la materia alimenticia que es mucho más ácida, viniendo del estómago, para que la lactasa trabaje. Por la razón que sea, no obstante, la deficiencia de lactasa está presente en, por lo menos, el 60% de los autistas estudiados.9,10 En esta forma, la lactasa también debe incluirse en las fórmulas de enzimas digestivas para su uso en el autismo.
También se sabe que hay otros tres azúcares disacáridos que no son bien digeridos por los autistas:
Maltosa: glucosa + glucosa con una unión 1? 4 glucosÃdica
Isomaltosa: glucosa + glucosa con una unión 1? 6 glucosÃdica
Palatinosa: glucosa + fructosa con una unión 1? 6 glucosÃdica
Una palabra de precaución es muy relevante acerca de los nombres de las enzimas. La mayorÃa de las enzimas digestivas comerciales, y las naturales también, tienen múltiples nombres comunes. Eso es porque estas enzimas tienen variadas actividades, tanto primarias como secundarias.
Por ejemplo, en los humanos, el sistema de enzimas que incluye la digestión de lactosa, es el ?complejo beta-galactosidasa". La enzima lactasa en sà cuenta con otros sinónimos: beta-D-galactosida galactohidrolasa, ó beta-1,3-galactosidasa, o lactasa. Su número en la Comisión Enzimática [EC, por sus siglas en inglés] es inequÃvoco; es E.C.3.2.1.23. La enzima que actúa sobre la maltosa es E.C.3.2.1.20, el ?complejo glucoamilasa?. También se le llama: alpha-glucosidasa, o alfa-D-glucosidasa, glucohidrolada, o glucoinvertasa o maltasa. Y la enzima que maneja la isomaltosa y la palatinosa es la E.C.3.2.1.10, el ?complejo sucrasa-isomaltasa?. También llamado oligo-1,6-glucosidasa o dextrin 6-alfa-D-glucanohidrolasa, o palatinasa o dextrinasa lÃmite. Los problemas pueden surgir cuando otras enzimas (no especÃficamente estas E.C.) tienen nombres similares. Tales enzimas, a menudo tienen otras actividades indeseables, y no debieran ser utilizadas como sustitutos de las reales. Un ejemplo de ello serÃa la dextrinasa lÃmite, la cual, de hecho es la E.C.3.2.1.41. En tanto que esa enzima digiere a la maltosa, también puede producir maltosa del almidón y tiene una actividad isomaltasa insignificante. La lección aquà es usar las enzimas digestivas de una fuente confiable. No dude en hacer preguntas sobre el fabricante/proveedor, y espere respuestas directas y sensibles.
Finalmente, unas palabras acerca de la lipasa, la enzima digestiva que descompone las grasas complejas de la dieta, en dos tipos de moléculas que pueden ser más fácilmente absorbidas – ácidos grasos y glicerol. Durante años, vimos grasas elevadas en las heces de los autistas, cuando se practicaban estudios coprológicos. En la conferencia DAN!, en Atlanta, en mayo del 2001, el Dr. Jeff Bradstreet (de Melbourne, FL) habló acerca de esto. Más del 50% de sus pacientes autistas mostraban algún grado de grasa excesiva en las heces, según el Great Smokies Diagnostic Lab, en la prueba CDSA [Comprehensive Digestive Stool Análisis - Análisis Completo de las Heces Digestivas] (otros laboratorios ahora ofrecen esto también; vea la sección de Pruebas de Laboratorio). Cuando este problema se complica lo suficiente (esteatorrea), pueden ocurrir deficiencias de ácidos grasos, vitamina D y calcio. El remedio temporal, a veces a largo plazo, es proporcionar lipasa en forma oral con los alimentos.
USO DE LAS ENZIMAS DIGESTIVAS EN EL AUTISMO
La regla general es seguir las instrucciones para su uso por parte del fabricante o el proveedor. La mayorÃa de las enzimas ofrecidas para el autismo son de base-vegetal. Algunas provienen de cepas del aspergillus altamente refinadas, y la refinación ha eliminado las sustancias alergénicas, que constituÃan un verdadero problema en estos suplementos. Aún asÃ, haga un cuidadoso ensayo con una sola cápsula, antes de un alimento para verificar la tolerancia. El uso de enzimas digestivas puede provocar sÃntomas temporales que discutiré más adelante, pero estos sÃntomas, usualmente aparecen después de un dÃa o dos de uso y pueden continuar durante una o dos semanas. AsÃ, la tolerancia o la intolerancia a las enzimas puede resultar problemática.
Las fórmulas de enzimas para los autistas contienen proteÃnas análogas a las formas humanas. Estas formas análogas pueden ser bastante estables y tÃpicamente permanecen activas sobre amplios rangos de pH (condiciones ácido-base). La mayorÃa están diseñadas para trabajar a un pH de 1.5 ó arriba de 7 y comenzar la digestión (o hacer todo el trabajo digestivo) en el estómago. Esto incluye a las peptidasas análogas, tales como la DPP4. AsÃ, el procedimiento usual es proporcionar enzimas digestivas que sean fórmuladas para el autismo, justo antes o al inicio de cada alimento- no después. Alternativamente, las enzimas con cápsulas de gelatina pueden abrirse y el polvo enzimático puede ser esparcido sobre los alimentos. La cantidad a ser administrada depende del tamaño del alimento, no el tamaño de la persona. Las cuestiones especÃficas sobre cuánto, depende de las potencias enzimáticas – siga las etiquetas o las instrucciones provistas.
Una fórmula completa de enzimas para un autista, debe contener:
- Varias peptidasas – para descomponer los péptidos; muchas proteasas también tienen actividades peptidasas. AsÃ, en tanto que las peptidasas pueden no estar especÃficamente nombradas, pueden estar incluidas. La Bromelania, la papaÃna y las proteasas alcalinas tienen actividades peptidasas.
- Actividad de la DPP4.
- Cierta cantidad de lipasa – para ayudar a la digestión de grasas y absorción de lÃpidos.
- Al menos, un tipo de amilasa – para la digestión del almidón para los azúcares.
- Una glucoamilasa – para descomponer la glucosa de los almidones o los polisacáridos.
- Y disacaridasas clave – lactasa, maltasa, isomaltasa y sucrasa.
Contamos con una tabulación de las respuestas de los padres acerca del uso de las enzimas digestivas en los niños autistas – Publicación No. 34 del IIA/marzo del 2005. Hasta ahora, ha habido, casi 750 respuestas de ese tipo –
Enzimas Digestivas- Conteo de la Respuesta de los Padres, respuestas = 737
| MejorÃa en el comportamiento o en los rasgos | No hay efecto discernible | Empeoramiento del comportamiento o de los rasgos |
| 56% | 42% | 3% |
RESPUESTAS ADVERSAS A LAS ENZIMAS DIGESTIVAS
Basado en muchas respuestas de los padres, no es poco frecuente tener un periodo de ?empeoramiento antes del mejoramiento? con el uso de enzimas digestivas en el autismo. Muchos padres me han contactado directamente, describiendo un empeoramiento de los rasgos autistas, algunas veces (incremento) en la irritabilidad y la hiperactividad. Casi siempre, ésta, es una fase temporal.Cuando se usan las enzimas digestivas con la DPP4, la exposición a los péptidos opiáceos de la dieta se ve aún más disminuida, en tanto que más caseÃna y gluten son digeridos por las enzimas. Esto usualmente trae un periodo parecido a la desintoxicación de los opiáceos, el cual puede durar de 5 a 10 dÃas, o más en algunos casos. Durante este periodo, el individuo puede volverse irritable o ?berrinchudo?, desarrollar hiperactividad, experimentar un incremento en el fastidio, o presentar niveles aumentados de comportamiento inapropiado o regresión. Los antojos por la discontinuidad de ciertos alimentos pueden ocurrir, lo cual puede potenciar estos sÃntomas de abstinencia. No todos los niños experimentan sÃntomas de abstinencia o reacciones adversas cuando inician la ingesta de enzimas; la anterior eliminación de los alimentos con caseÃna de la dieta puede significativamente disminuir o eliminar dichos sÃntomas. Esta es la razón para comenzar con estas enzimas varias semanas después de haber comenzado con la prueba de la dieta libre de caseÃna. En ese caso, la primera semana de la prueba puede producir algunos sÃntomas.
El decremento de alimentos no digeridos en el tracto gastrointestinal puede disminuir o eliminar un suministro de alimento que pudiera haber promovido el crecimiento de flora disbiótica, posiblemente patogénica. Recuerde que los autistas, a menudo, han aumentado la permeabilidad de la pared intestinal,11 lo cual permite un incremento de la carga tóxica. Un resultado temporal de usar las enzimas digestivas puede ser la eliminación de la flora disbiótica, con la consecuente liberación de incluso más toxinas. El periodo de eliminación usualmente no dura más de una semana, pero puede continuar por más tiempo, y ser más persistente y adaptable con cepas disbióticas.
Con una más completa digestión de las proteÃnas de la dieta viene una cantidad más normal de aminoácidos esenciales y protéicos de forma libre. En unos pocos individuos, esto puede conducir a un tercer efecto, en caso de existir un problema subyacente con el transporte y el metabolismo de los aminoácidos. Un ejemplo de ello es la mala absorción del aminoácido esencial triptófano, lo cual puede conducir a un incremento en el ácido indolilacriloilglicina (?IAG?). Con este problema, un incremento en el triptófano (a partir de una mejor digestión) conduce a la formación de un ácido orgánico tóxico, el ácido indoleacrÃlico. Este ácido orgánico es desintoxicado, al unir glicina a él, formando el IAG. En esta forma, una consecuencia ocasional del uso de la enzima digestiva, es el aumento temporal de IAG (ver la sección de Pruebas de Laboratorio en este libro). La vitamina B6 (con magnesio), hierro adecuado, y un equilibrio adecuado de antioxidantes ayudan a normalizar el metabolismo del triptófano.
AsÃ, un periodo inicial de respuesta adversa a las enzimas digestivas puede ocurrir en algunos autistas. Si este periodo problemático continuara por más de dos semanas, por favor consulte a un ?médico DAN!? o a otro profesional de la salud conocedor. Las pruebas clÃnicas de laboratorio pueden ser informativas, en casos de problemas prolongados –un análisis completo de diagnóstico de las heces, un análisis de aminoácidos (orina de 24 horas de preferencia para esta situación, el ayuno para el plasma) y un estudio de alergias a los alimentos. (Las alergias a los alimentos pueden causar inflamación de la mucosa intestinal y el empeoramiento de las respuestas descritas arriba).
También, una cápsula de carbón activado, tomada tres veces al dÃa (por separado de medicamentos y suplementos) puede reducir o detener los sÃntomas adversos. El carbón hace esto, al absorber las toxinas de la flora disbiótica, antes de que las toxinas puedan cruzar hacia el torrente sanguÃneo.
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